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Involtini de ricotta y menta con salsa de tomate

Ya sé lo que vas a pensar, “a Chloé se le ha ido la olla, hace 40ºC a la sombra y nos propone una receta que implica cocinar algo caliente”. Yep! Pero tiene un motivo muy bueno, más bien dos motivos. Uno porque sé que es verano, los niños no tienen cole y quizás te sientas sin ideas, inspiración y sin saber que más “puedo cocinar”. Pues bien, este plato es una propuesta genial y de temporada. Pero el motivo de verdad es otro.
A veces una receta va más allá de los ingredientes, a veces cuenta una historia del momento en que se hizo la receta o con quien se preparó. En este caso, este receta es muy especial por el momento en que la preparé por primera vez.
Quizás sea mi ligera obsesión por cocinar y crear platos o por querer que mis hijos se alimenten de forma saludable y apetecible, pero el día que me puse de parto, me puse a cocinar esta receta. Lo que pasa es que yo no la probé, ni le hize fotos y claro necesitaba volver a hacer la receta para vosotros.
En este post, te contaba un poco como fue la bienvenida de Lou a este mundo. Pues bien, ya por la tarde, sentí contracciones cada vez más constantes y fuertes, el tiempo estaba cambiando y yo sabía que Lou estaba de camino. Me fuí a casa, a acabar la maleta para el hospital, llamar a mi madre para que más tarde viniese a por Elliot y claro preparar la cena para Elliot. Pensé “tengo tiempo y quiero que Elliot cene bien, ya que estaré unos días fuera”, pero a medida que iba haciendo la receta, las contracciones eran cada vez más intensas y tenía que parar, ponerme literalmente a cuatro patas y respirar fuerte. Acabé la receta no sé muy bien como, imagino que gracias a una mezcla de mi obsesión – perfeccionismo y a la oxitocina que ya empezaba a hacer sus efectos.


Todo esto para introduciros lo importante que es esta receta para mi, porque como os decía una receta muchas veces va más allá de los ingredientes. Una receta siempre cuenta una historia, y más si has cocinado para compartir un momento especial con alguién.

Se trata de unos involtinis, una receta a la base italiana. Yo he creado mi propia versión rellenándolos de ricotta y menta, sobre una base de salsa casera de tomate con lentejas caviar. Podrías usar como relleno mascarpone u otro queso cremoso, o bien tofu o crema de anacardos salada. Me encanta usar las lentejas tipo caviar en este caso porque son las más pequeñas, quedan al dente y su tamaño no suele alterarse. El truco es saber preparar una buena salsa de tomate, aprovechando que ahora es temporada.


Yo lo serví con quinoa, espinaca baby laminada, aceite de oliva y un poco de zumo de limón, para acompañar los involtinis. Lógicamente los puedes servir tal cual, con arroz integral o polenta si quieres, o bien con un mezclum de hojas verdes.

Tarde poquísimo en preparar este plato, porque tenía ya salsa de tomate casera y las lentejas ya cocidas en mi nevera, te salvan de un apuro!

INVOLTINIS DE RICOTTA & MENTA
Para 3 personas aprox

2 berenjenas grandes
pizca de sal
aceite de oliva

1 bote de ricotta (250gr) *opciones veganas: con tofu o con crema de anacardos salada (procesa anacardos crudos previamente dejados en remojo), con un poco de agua, pizca de sal y zumo de limón)
sal & pimienta
zumo de 1/2 limón
una 10 (o más) hojas de menta laminada

2 cups / 500 ml de salsa de tomate casera (*ver receta más abajo)
1 cup / 200 gr (aprox.)  de lentejas tipo caviar o beluga (u otra) ya cocinadas

*Salsa de tomate casera
1 cebolla

2-3 dientes de ajos
2 cucharras de aceite de oliva
2 cucharas de concentrado de tomate (yo compro de la marca Mutti)
1-2 cucharas de alcaparras
1 cucharita de orégano
2 latas de 400 gr de tomates pelados orgánicos o bien 10 tomates maduros (aprox.)
sal
pimienta
hojas de albahaca

Para la salsa de tomate, pon a calentar en una olla el aceite de oliva, añade la cebolla trozeada, los dientes de ajo trozeados y deja dorar unos minutos a fuego medio hasta que la cebolla esté transluciente.
Añade las alcaparras y el orégano y sigue mezclando unos minutos. Añade los tomates, la sal y la pimienta y mezcla todo. Deja que vaya cogiendo sustancia y textura. Pasados unos 15 minutos, añade unas hojas de albahaca y 1 cuchara de aceite de oliva y deja cocinar unos 20 minutos a fuego lento, o hasta que veas que tiene el sabor y la textura perfecta.

Precalienta el horno a 180ºC.
Corta las berenjenas por lo largo o por lo ancho de 1/2 – 1 cm de ancho (lo he probado de las dos formas y funciona) con una mandolina o un cuchillo afilado. Lo ideal es con un pincel de cocina pasarles un poco de aceite a cada lámina, sino hazlo virtiendo un poco de aceite de oliva y una pizca de sal para que todas estén un poco impregnadas. Ponlas en dos bandejas de hornear, sin que se toquen y hornea unos 13-15 minutos.
Mientras en un bol mediano, mezcla la ricotta con el zumo de 1/2 limón, la menta y la sal & pimienta.
En una sartén, pon a calentar a fuego medio la salsa de tomate con las lentejas.
Mientras prepara los involtinis, pon cada rodaja de berenjena plana sobre tu superficie de trabajo, pon 1-2 cucharas de relleno, y cierra el involtini. Repite el proceso hasta cabar con el relleno o las berenjenas.
Ponlas en la sartén con la salsa para que se undan un poco y se vaya cocinando unos 10-15 minutos.

Sirve con quinoa, polenta o arroz, más menta y unas almendras tostadas laminadas.

10 comentarios en “Involtini de ricotta y menta con salsa de tomate”

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